Toda organización, ya sea ejecutora o contratante de esfuerzos de proyecto, puede arriesgar perder los beneficios a obtener de este proyecto si no evalúa y analiza exhaustivamente desde el inicio el enfoque de desarrollo ajustado a las condiciones derivadas de factores tales como la naturaleza y tipo de productos por entregar, la magnitud y complejidad del proyecto, la cultura de la organización y las capacidades y habilidades del equipo de proyecto asignado a tal esfuerzo. Con el enfoque adecuado, la planificación podrá dimensionarse de tal manera que no se ejerzan actividades que, además de innecesarias, dificulten las estimaciones de tiempo y recursos, las adquisiciones, el control de proveedores y el control de cambios. Esto no solo altera la comunicación y la visión práctica del proyecto, sino que reduce la probabilidad de lograr los resultados programados para la organización.
Este módulo revisa y analiza las consideraciones necesarias para seleccionar el enfoque de desarrollo y ciclo de vida adecuados a los productos o servicios para los que ha sido proyectada cualquier iniciativa. De igual forma, comparte las recomendaciones para una planificación necesaria y suficiente, complementando el plan con consideraciones de incertidumbre como son la ambigüedad, la complejidad, la volatilidad y el riesgo general. Lograr esto impulsará al equipo de proyecto y otros interesados relevantes a poner foco sobre las variables que agregan la entrega de valor.