Por: Cinthya Montero, PMP, CISA, SAFe SM, ACPC.

8 de Febrero de 2021

 

La implementación de un sistema de procesos, por ejemplo un sistema de gestión ISO, o algún otro sistema de procesos que para su diseño e implementación toma como base algún modelo o marco de trabajo (framework), comúnmente inicia como un proyecto estratégico para la adopción de una nueva forma de operar con el objetivo de hacer más productiva a la organización.

Es recomendado que durante el diseño del sistema de procesos se considere lo siguiente:

 

 

 

 

 

 

Los sistemas de procesos que se desarrollan a partir de formatos genéricos para “ahorrar tiempo y/o dinero”, o los modelos que se desean implementar tal cual viene en el libro de referencia están destinados al fracaso, solo causarán frustración y retrabajo, tratando de introducir piezas en donde no van, o solicitando más allá de lo que la empresa de forma eficiente podría ejecutar.

El marco de trabajo o modelo es una fuente de conocimiento, no es un recetario de lo que se debe implementar. Todos los modelos deben ser personalizados y ajustados con base en las necesidades y realidad de la empresa, por lo que ningún sistema de procesos es igual a otro. Los sistemas de procesos son únicos, diseñados e implementados para producir resultados repetitivos, estandarizados y predecibles, que susciten que la operación de la empresa sea continua, eficaz y eficiente.